Este tipo de tokens están pensados para facilitar la autenticación de los
usuarios en los varios servicios de Google, permitiendo que se identifique tan
solo una única vez. No obstante, esta característica puede ser aprovechada por
un atacante, tal y como demostró este investigador, y, mediante una aplicación
maliciosa subida al mercado de aplicaciones Google Play, capturar estos
Weblogins tokens. Una vez obtenida esta información, el atacante tan solo ha de
identificarse en nombre de la víctima y acceder a todos sus servicios de Google
como si fuera ella, tal y como se comprueba en un
vídeo que preparó el investigador.
Durante su charla, Craig destacó el grave problema de seguridad que supondría
obtener un token de un administrador de Google Apps, ya que obtendría los
mismos permisos que que tuviera este administrador en el dominio de Google
Apps. No obstante, el acceder a una cuenta de un simple usuario ya supone tener
permiso para leer o modificar sus documentos, cuenta de Gmail o cualquier otra
aplicación que tenga configurada.
Cabe destacar que esta vulnerabilidad no está limitada a Android. Los usuarios
del navegador Chrome para Windows y Mac OS también se ven afectados, así como
también los usuarios de Chorme en iPhone. Es por ello que Craig ha estado
trabajando con Google durante meses para encontrar una solución aunque, en el
momento de dar su charla aún era posible capturar tokens Weblogin para acceder
a cuentas de usuarios.
El uso de una aplicación maliciosa para conseguir el acceso a la información
privada de los usuarios demuestra que a Google aún le queda camino que recorrer
para conseguir que su tienda de aplicaciones sea del todo segura. Para empezar,
Bouncer, el sistema de Google para detectar aplicaciones maliciosas en Google
Play debería examinar a fondo todas las aplicaciones puesto que, en su caso, la
aplicación maliciosa estuvo disponible durante más de un mes.
Por supuesto hay otras formas de conseguir esta información, ya sea mediante
acceso físico al dispositivo, accediendo a un navegador con una cuenta abierta
de Google o mediante herramientas de análisis forense. La peculiaridad de la técnica
expuesta por este investigador reside en la facilidad de conseguir los datos de
los usuarios de forma remota gracias al uso de una aplicación maliciosa, algo
que, viendo la cantidad de descargas que se realizan desde Google Play puede
suponer un peligro considerable.
Esperemos que Google tome cartas en el asunto en breve y solucione esta
vulnerabilidad. La cantidad de datos privados que los usuarios almacenamos en
los servicios de esta empresa son cada vez mayores y el riesgo de perderlos o
que sean consultados por alguien no autorizado es un riesgo que no podemos
asumir.
Fuente:
Ontinet