Un nuevo informe de la encuesta
"Data Security Report", reveló que el
aumento sostenido de dispositivos móviles personales
y sus aplicaciones que se mezclan con la red corporativa está obligando
a los expertos en TI a diseñar nuevas estrategias para resolver
problemas de seguridad.
La mayoría de las empresas están preocupadas por la seguridad de la
información confidencial que almacenan los dispositivos móviles, ya que
la mitad de estos dispositivos albergan datos sensibles y su uso en la
red corporativa está afectando el correcto funcionamiento de sus propias
aplicaciones.
Según Dimension Data, el aumento sostenido de dispositivos personales y
sus aplicaciones que se mezclan con la red corporativa está obligando a
los expertos en TI a diseñar nuevas estrategias para resolver problemas
de seguridad. Una de ellas es realizar auditorías específicas para
monitorear como estos nuevos elementos afectan a la red.
El informe sostiene que un 82% de los encuestados señaló que los
empleados de sus organizaciones están utilizando más dispositivos y
aplicaciones para el trabajo personal. Sin embargo, sólo el 32% de estas
empresas sondeadas, han llevado a cabo auditorías de seguridad de las
aplicaciones afectadas por estos dispositivos móviles.
Peor aún, un 90% de los encuestados aseguró que su compañía no cuenta
con tecnología para impedir que estos dispositivos accedan por su propia
cuenta a los sistemas corporativos, vulnerando la seguridad de estos.
Sin importar su tamaño, el 61% de las empresas de Latinoamérica ha
adoptado la práctica de dejar a sus empleados trabajar con sus propios
dispositivos móviles, conocida como
Bring Your Own Device (BYOD).
No obstante, sólo el 17% de las empresas que adoptaron esta tendencia
cuenta con las herramientas para implementarlo, según en reciente
estudio de SpiceWorks.
Para optimizar BYOD el primer paso que debe seguir una empresa es
establecer los sistemas que permiten proteger los datos que circulan a
través de todos los dispositivos de la red interna: para ello, es
necesario contar con plataformas de administración de redes que cuenten
con soporte para todo tipo de dispositivos, de manera que la información
de la empresa no pueda ser visualizada desde el exterior de la red
local y no queden así vulnerables a intrusiones o ataques informáticos a
través de Internet.
Una vez establecidos estos sistemas es importante implantar plataformas
compatibles entre sí, las cuales permitan establecer una experiencia
fluida entre los dispositivos con un mismo sistema operativo, como
Windows 8, de manera que sea posible entregar a los empleados la ventaja
de trabajar sin interrupciones desde un equipo de escritorio a una
tableta y de ahí a un smartphone, sin restar compatibilidad, asegurando
así la productividad de sus trabajadores ya sea dentro o fuera de la
oficina.
También es indispensable, independientemente el tipo de organización,
invertir y renovar los equipos para conseguir ejecutar la administración
de esta práctica y la red de la empresa. Tanto para su uso en labores
de producción o administración, las nuevas generaciones de Ultrabooks y
tabletas ya igualan a las terminales de escritorio en materia de
desempeño, incluyendo también características de ahorro de energía y
seguridad que pueden resultar cruciales a la hora de optimizar gastos en
tecnología.
Fuente:
CIOAL